Cabalgatas

El caballo fue el único medio de transporte y la sola manera de llegar a Tafí desde tiempos inmemorables.

Nativos y terratenientes viajaban desde y hacia “el bajo” (San Miguel de Tucumán y las ciudades del pedemonte y la llanura) en travesías por la selva que duraban al menos dos días.

En el camino y en medio del campo pasaban noches inolvidabvles en las que no faltaban la comida especial, las coplas y los cuentos alrededor del fuego.

Tafí del Valle es el punto ideal de partida para quienes buscan el impacto de paisajes impresionantes y la emoción de cabalgar por senderos de cornisa, mesadas y cañadas de pastizales de altura, en los que jinetes y caballos son sorprendidos por majadas de guanacos y de llamas, y por el vuelo razante de cóndores y águilas. No faltan tampoco los sitios arqueológicos aún no tocados, que hablan de pueblos que habitaron el lugar entre 2000 y 1000 años atrás.